Deja de intentar hacer algo, es una pérdida de tiempo

intentar

Intentar hacer algo, lo que sea, es una pérdida de tiempo absurda. Tal como dice Yoda en la película La guerra de las galaxias:

O lo haces o no lo haces, pero intentarlo no sirve

Como Coach, me relaciono con personas que quieren hacer algún cambio en su vida. Dejar de fumar, alcanzar un peso saludable, mejorar su estado de ánimo o la relación con quienes les rodean, conseguir mejores resultados… Cuando en la sesión de coaching llegamos al momento de definir qué acciones eligen llevar a cabo para alcanzar sus objetivos, hay un grupo que inevitablemente responde “Bueno, lo intentaré”.

Intentar es un modo de restarse fuerza y de justificar la falta de acción

Detrás de este verbo perverso, se esconde una trampa para la mente. Si digo intentar estoy dando por hecho que hay un 50% de probabilidad de no hacerlo. Oportunidad que aprovecha el cerebro, que prefiere repetir hábitos ya adquiridos que no le demandan mayor esfuerzo, y hará todo lo posible por sabotear nuevas iniciativas.

Es como si tu mente dijera: Ah, vale, yo dije “lo intentaré” y no, “lo haré”.

Sabiendo entonces que tu mente no te lo pone fácil, la próxima vez que quieras conseguir algo, lo mejor es que te decidas y lo hagas.

Quizás te salga bien o quizá no funcione. Si sale bien, perfecto. Lo has conseguido. ¡Enhorabuena!

Si, por el contario, te sale mal, averigua qué podrías haber hecho de forma diferente, qué has aprendido de la experiencia. Y sobre todo, sé amable contigo y no te juzgues, ya que no es fácil crear nuevos circuitos cerebrales.

¿Te impones cambios tan drásticos que de solo pensarlo te produce estrés?, ¿cómo lo podrías hacer más fácil, con menos esfuerzo?, ¿sientes placer al hacer esa rutina?, ¿de qué manera te recompensa?, ¿puedes automatizarlo para hacerlo más simple?, ¿la necesidad de hacer ese cambio surge de ti o de otras personas?, ¿tienes un fin en mente o solo te dedicas a sortear obstáculos?

Resumiendo: si quieres de verdad incorporar rutinas que te duren el resto de tu vida, tendrás que abandonar el sistema de esforzarte hasta el límite. Piensa qué quieres y para qué quieres conseguirlo. Hazlo simple. Puede ser que consigas el resultado que buscabas o que no lo consigas. Si es así, busca otras alternativas. No hay más posibilidades.

El hecho de intentar es una pérdida innecesaria de energía y una forma de autoengaño.

Tu acción hace el futuro

 

 

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