Asertividad: ¿Por qué dices sí cuando quieres decir no?

asertividad

Todos los días nos enfrentamos a situaciones en las que se pone a prueba nuestra capacidad de comunicarnos con eficiencia. Actuar con asertividad implica expresarte de un modo adecuado y no agresivo cuando quieras:

  • Decir no
  • Impedir que los demás se aprovechen de ti
  • Rechazar una petición injusta
  • Negarte a hacer algo incluso aunque no tengas ninguna excusa para ello
  • Expresar tus deseos, opiniones, necesidades y sentimientos, sin ignorar los de los demás.

En general, cuando se trata de defender nuestros derechos o expresar lo que pensamos o sentimos, tendemos a responder de dos maneras distintas según sea el momento:

  1. Evitamos decir o pedir lo que queremos y terminamos cediendo ante los deseos o caprichos de los demás.
  1. Reaccionamos de forma violenta, a veces con gritos o insultos, sin respetar los derechos de los otros ni teniendo en cuenta sus opiniones o sentimientos. Hay quienes se comportan así de forma habitual y, otros, que tras reaccionar pasivamente de forma reiterada, llega un momento en que no pueden más y estallan con agresividad.

Hablar con asertividad para resolver un conflicto implica tener en cuenta los deseos de ambas partes, buscando compromisos y soluciones, en vez de pretender simplemente salirte con la tuya. Lo bueno es que al tratarse de una habilidad puede aprenderse y mejorarse y sobre esto va este post.

Técnicas y consejos para comunicarse con asertividad

  • Habla en primera persona.En vez de decir “Estás equivocado“, suena mejor algo como “No estoy de acuerdo en esto“. Así expresas tu opinión sin rechazar o despreciar la opinión del otro.
  • Aprende a decir no.Tal vez piensas que para negarte a hacer algo tienes que tener una excusa, de manera que cuando no la tienes, no eres capaz de negarte. En verdad, puedes negarte a hacer algo simplemente porque no deseas hacerlo o no te apetece. La próxima vez prueba a decir: “No me apetece“, “Prefiero no hacerlo“, “Eso no va conmigo“, etc.
  • Cuidado con tus emociones.Si eres de los que lloran, gritan o son invadidos por la ira con facilidad, cálmate primero antes de hablar. Piensa lo que vas a decir y cómo puedes decirlo de un modo que sea asertivo.
  • Describe los hechos concretos sin hacer juicios. No juzgues ni interpretes las intenciones de la otra persona ya que va a dejar de escucharte desde el primer segundo. Solo explica de la forma más objetiva que puedas lo que has observado. Por ejemplo, en vez de decir “me quieres humillar y hundir” di “me has dicho 5 veces que no sirvo para nada”.
  • Indica cómo te sientes en lugar de explicar lo que piensas o cómo interpretas los actos de los demás. Si dices: “Me siento solo” estás describiendo una emoción, mientras que “Siento que no me quieres” es una       interpretación de los sentimientos de la otra persona, y como tal puede estar equivocada
  • Pide de forma concreta y activa lo que quieres que haga o lo que esperas del otro. No se trata de hablar de forma general, “quiero que ayudes más en las tareas de la casa”; sino que hay que ser concreto: “¿podrías fregar los platos y tirar la basura sin que tenga que pedírtelo?”. Son conductas concretas que el otro puede entender y hacer.
  • Si se trata de una situación que te tiene mal desde hace tiempo o si te causa ansiedad ensaya el diálogo antes de hablar a fin de que puedas expresar todos tus sentimientos.

Ejemplo de los diferentes tipos de conducta

Tu pareja se pasa varias horas al día jugando en el ordenador y hace meses que no hacen algo juntos.

Conducta pasiva: No dices nada, aunque no te gusta.

Conducta agresiva: (a los gritos) “Está claro que ya no te importo porque nunca salimos juntos”

Conducta asertiva: “Llevamos varios meses sin salir a hacer algo juntos (la observación) y eso me entristece (tu sentimiento) ya que quisiera pasar más tiempo contigo. ¿Podemos salir este sábado a cenar a nuestro restaurante favorito? (tu petición)

¿Puedes ver la diferencia entre ellas? En la última señalas lo que ves, informas sobre tu necesidad e indicas qué te gustaría hacer al respecto. Así tendrás más posibilidades de que tu pareja te escuche, te entienda y se plantee salir contigo.

Revisa las situaciones de tu día a día y practica lo que hemos visto. Recuerda que se trata de una habilidad y como tal puede mejorarse. Verás que la asertividad no es solo una forma de defender tus derechos o decir que no.

Es una nueva manera de relacionarte con las personas que te rodean. Empieza a practicarla y comprobarás su poder para conectar personas

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2 comentarios
  1. gloria lopez bernabeu
    gloria lopez bernabeu Dice:

    Parece que la asertividad es aquello que a veces he oído a otros cuando dicen que hay que tener “mano izquierda”. Los que a veces actuamos con impulsividad nos es mucho más divicil ser asertivos. Yo quiero serlo y no es fácil.

    Responder
    • Dr. Alberto Lafarga
      Dr. Alberto Lafarga Dice:

      Para hacer cambios en nuestra forma de ser son importantes la perseverancia, la paciencia y tener claro lo que quiero conseguir.
      Nadie dice que los cambios sean fáciles.
      Un saludo.

      Responder

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