Coaching, un proceso de descubrimiento

Coaching

Seguramente habrás oído las palabras coaching y coach en distintos ámbitos, programas de televisión, en el ambiente deportivo e incluso en el político. En el siguiente post te explicaré algunos conceptos para que la próxima vez que las escuches sepas de qué se trata.

¿Qué es coaching? ¿Qué significa coach?

En primer lugar quiero aclarar que coaching no es psicología, ni compite con este sector.

Ambas son herramientas de ayuda. Mientras un psicólogo atiende a pacientes, un coach tiene clientes.

Un claro ejemplo de coaching llevado al cine es  la película El discurso del rey, en el que un logopeda ayuda al rey Jorge VI a superar su tartamudez para realizar un discurso crucial para el país que será retransmitido por radio.

Sin irnos a tal extremo, en ocasiones nos marcamos metas poco claras que enunciamos como deseos e ilusiones que quedan en el aire de “lo probable” ya que no vemos con claridad cuáles son los pasos que los convierten en realidad: “Quiero dejar de fumar, bajar de peso, mejorar mis relaciones personales, cambiar de trabajo…”

El coaching (“couchin”) es un método basado en preguntas que actúan como un filtro a través del cual el cliente profundiza en su propio mundo interior, se conoce a sí mismo y así se conecta con sus capacidades presentes y potenciales que lo conducirán hacia el lugar donde quiere estar.

El coach (“couch”) es quién acompaña en ese proceso de cambio ayudando al cliente a focalizar sus esfuerzos en aquello que se ha propuesto conseguir. Hace preguntas, no dice qué hay que hacer porque sabe que todos tenemos las respuestas. A través de la conversación, el coach refleja en el cliente las creencias, ideas o emociones que le mantienen donde está y le impiden avanzar hacia su objetivo.

A través de un proceso de coaching , el cliente define sus sueños, ya sean personales o profesionales, en forma de objetivos concretos, específicos y temporales. Con la ayuda del coach analiza distintas opciones para alcanzarlos y los pros y contras de cada una de ellas. El cliente es quién decide en todo momento.

¿Y luego qué?

ACCIÓN, sin acción no hay cambio. Sin cambio no hay coaching.

¿Cuándo?, ¿cómo?, ¿con qué?, ¿qué te lo puede impedir?, ¿qué harás tú para que no sea así?…son las preguntas que quién pasa por un proceso de coaching debe responderse  hasta tener una ruta clara hacia su destino.

Durante todo el proceso de coaching es fundamental el compromiso del cliente para llevar a cabo las acciones pautadas ya que es el único responsable de aquello que consiga.

Tú eliges en todo momento. Incluso cuando eliges no actuar y dejarte llevar o que otros decidan por ti, estás eligiendo no hacer nada

Tu acción hace el futuro

 

 

 

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