Los objetivos y la energía del despegue

objetivos

Siempre me impresionó la energía que se genera cuando un avión despega en la pista de un aeropuerto, poderosos  motores que ponen todo de si,  impulsando una máquina con miles de kg  rumbo a su destino. ¿Tus objetivos despegan el año con esa energía?.

Comenzamos el 2016 con ganas de ver cambios en algunos aspectos de nuestra vida y con esa energía que se genera al principio de un proyecto y que nos impulsa con esperanza. En el 70 % de… las personas, esa esperanza se va desvaneciendo cuando la rutina nos envuelve y nos mantiene haciendo lo mismo que hacíamos y consiguiendo lo mismo que teníamos, soñando con un cambio que nunca llega.

Te habrá pasado alguna vez, que te encuentras opinando sobre cómo tendrían que hacer los demás para que les vaya bien en algo que están emprendiendo o, hablando sobre los errores de otros. No puedes vivir ni dirigir la vida de otras personas ni tampoco nadie puede armar la tuya, si no se lo permites. Eres el responsable del futuro de tu vida y, así como todo lo que utilizamos a diario en nuestro día a día, existió primero en el pensamiento de alguien, lo que consigas en tu futuro va a depender, de los pensamientos que tengas hoy, de cómo experimentes las cosas que te pasan y qué esperas de ellas.

Hace 11 días comenzó  un nuevo año que seguramente esté lleno de oportunidades, esperanzas  y proyectos.  Sin embargo, durante el mes de enero, muchos claudican en su intento de cambio. Y tú, ¿Qué has modificado en estos 11 días?, ¿Cuál es tu plan global (si es que lo tienes) para este año?, ¿Tienes presentes los objetivos puntuales que debes conseguir  para alcanzar ese plan? Apunta hacia tu futuro. Una persona puede tener una puntería excelente, ser el mejor tirador con arco del mundo,  pero  para dar en el blanco es fundamental ver hacia dónde se apunta.

En ocasiones no definimos nuestros objetivos o tenemos  metas aisladas, sin un plan global de la vida que queremos vivir. La vida nos empuja en muchas ocasiones a mantenernos en esa zona de confort,  haciendo y siendo como no queremos ser. Estamos cómodos sin asumir riesgos, conociendo de antemano los resultados de lo que hacemos todos los días.

Uno de los principales factores por los que nos atascamos en la zona de confort es el miedo a lo desconocido que nos impide saber qué hay más allá y qué podríamos lograr. La mayoría de los objetivos y los sueños que tenemos  están fuera de esa zona de equilibrio y no dependen del clima, del gobierno o del dinero sino de la actitud que adoptemos ante las situaciones que vivimos, del riesgo que estemos dispuestos a correr, a la acción, la pasión y cuán claro tengamos aquello que queremos conseguir. Por eso te digo, apunta a tu futuro.

Este año no hagas una lista de objetivos que resulten ser una simple expresión de deseos.  Haz mejor, una lista de propósitos que generen cambios en áreas fundamentales de tu vida.

No busques culpables por lo que dejes de hacer, no temas a la crítica o al fracaso, da un paso más para salir del estancamiento y trabaja con tu imaginación  para visualizar proyectos emocionantes que te hagan crecer.

Confía en tus capacidades  ya que vives lo que crees que eres.

Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca hiciste.

Tu acción hace el futuro

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *